México está a punto de vivir una elección transcendental para su sistema político, en esta elección está en juego no sólo el cambio del ejecutivo federal, está en juego la apertura o la clausura al régimen democrático.
Un poco de memoria:
En México sólo se han vivido dos elecciones para el remplazo del Ejecutivo Federal de manera“democrática”: 2000 y 2006, este 2012 será la tercera, de ahí su fundamental importancia.
El régimen democrático mexicano es endeble, su institución electoral: el IFE (Instituto Federal Electoral) es desde el punto de vista de quien redacta, una institución que se ha creado a través de la desconfianza, esa desconfianza ha dado cabida a la confianza ciudadana a esta institución.
La credencial de elector es el mejor ejemplo:
Hoy nuestra credencial de elector cuenta con un sin número de seguros contra falsificación, y ello es producto debido a que en México las elecciones siempre (hasta antes del 2000) estaban cargadas de un alto grado de ilegitimidad: voto por parte de gente fallecida; imitación de credenciales; relleno de urnas; falsificación de boletas; compra de funcionarios de casillas; caídas del sistema; y el etc…
Hoy la credencial de elector tiene más de 27 elementos:
Todo esto, comprueba que nuestro sistema electoral se ha fincado y consagrado a través de la desconfianza ciudadana: ¿Eso es antidemocrático? El que redacta cree fehacientemente que no, y por una simple razón: cuando se comienza el construyendo un régimen democrático, es por que se ha salido de un régimen autoritario, y éstos regímenes se caracterizan por crear dentro de la sociedad un bajo capital social, un contrato social basado en la coerción política, es decir, en el uso de los cuerpos profesionales de la política: los policías.
En este pasado párrafo, recomiendo la lectura de Pasquino: Nuevo Curso de Ciencia Política, Editorial: Fondo de la Cultura Económica, y en especial en su capitulo de: Regímenes Democráticos.
Volviendo a lo que nos ocupa, lo que debemos tener en cuenta es que en las democracias la desconfianza, y la incertidumbre es lo que diferencia a este régimen de los regímenes autoritarios, esto ha sido constatado mediante análisis conspicuos, como el del politólogo: Prezeworski.
¿Por qué las elecciones permiten la democracia? Adam Przeworski dice que si aceptamos una idea mínima de democracia hay que tener en consideración tres requisitos:
(1) Hay incertidumbre porque antes de las elecciones no se sabe quién va a ganar.
(2) Hay irreversabilidad tras las elecciones, no se puede cambiar el resultado.
(3) Los perdedores no pueden pensar que la victoria se va a transformar en hegemonía.
La incertidumbre frecuentemente se institucionaliza en una democracia, cosa que no pasa en una dictadura, y se sabe que los resultados son inciertos. Pero, no todo es incierto, hay unos resultados más probables que otros.
Por ello, en elecciones democráticas es imposible dar un acierto de quién ganará y quién perderá, si bien las encuestas juegan con un método político más que de medición real, solo sirven de referencia, son una noticia más que debe ser contemplada. Sin embargo, siempre están sesgadas.
Para concluir diría que hoy vivimos en la ante sala de una democracia, estamos (los mexicanos) a punto de pasar de una incipiente democracia a una democracia que comienza a consolidarse, los síntomas están dados: la incertidumbre de quién ganará se encuentra; la desconfianza hacia los órganos electorales creara después del proceso electoral reformas y restructuración en el juego electoral: lo que dará mayor certeza; el ciudadano ha sido activo en la política; y el aceite a las maquina del régimen democrático ha sido usado y ha aceitado idóneamente la elección: los jóvenes junto con su herramienta (las redes virtuales sociales) definirán esta elección.
Todo está listo para la democracia, solo falta el invitado especial: el ciudadano que no se abstiene de votar.