No es un caso extraordinario, cuántos seres no quisieran juzgar a quien los juzgó. Y no me refiero sólo al ámbito jurídico, sino también al moral y ético.
Pero qué es juzgar: tr. Deliberar, quien tiene autoridad para ello, acerca de la culpabilidad de alguno, o de la razón que le asiste en un asunto, y sentenciar lo procedente.
Ya contextualizados, podemos decir que el peor juez, es el pueblo mismo. Es el peor de todos lo jueces por que sus principios son la exaltación, el momento, jamás la razón, nunca la certeza, así se comporta la masa: sin sentido.
Por ello, al ser juzgados por el juez de jueces, muchos arremeten contra él. Hay claros ejemplos como aquellos que se dedican a la farándula, o aquellos se exponen al público de manera voluntaria o involuntaria.
En este caso quiero analizar el sistema de justicia que ejercen la social media (Redes sociales). No es en lo más mínimo justo, mucho menos legal, sin embargo, su sentencia es moral y ética e irrefutable, lo que conlleva a cargar un peso superior a cualquier otra ley.
Dentro de la social media, el parámetro de sentencia depende en gran medida de los primeros comentarios, ellos son los que encaminan la discusión, incluso, un comentario puede olvidar en su totalidad al que se pretendía juzgar.
Un claro ejemplo es el siguiente.
Hace unos días asaltaron a la conductora @LAURAGII, a ella le pareció correcto denunciar el acto vía Twitter, y por qué no, culpar de esto a @ManceraMiguelMX:
La publicación se convirtió en todo lo contrario a lo que la conductora deseaba. Ella deseaba apoyo y solidaridad, y lo que obtuvo fue mofa y burla, principalmente por que expresaba que todo le había sido robado, sin embargo, subía una foto con un smartphone. Algo paradójico.
La social media de Twitter no recabo pruebas, y las analizó, solo observo la imagen, hizo sus conjeturas, leyó los primeros twitts y ¡listo!, comenzó su verborragia escrita. El veredicto: @LAURAGII es una farsante y quiso victimizarse.
Así de simple fue el juicio. Ahora analicemos al caso más conocido de mofa en la red: Peña Nieto, este actor político, presidente de la segunda economía más importante de Latinoamérica, es insultado y sometido al juicio popular de la social media diariamente. Su mayor defecto, es tener dificultad para la pronunciación de pablaras, así como el no haber leído libro alguno y querer aparentar que sí en la feria del libro más importante de México.
Desde el momento en que algunos lo tacharon de ignorante y analfabeta, su imagen se ha visto vapuleada y menospreciada. Ya no importa quién sea en realidad, su imagen como ignaro quedará para siempre, pues así lo sentenció la masa de la media social.
Este lastre, que aunque para algunos no valga la pena, estoy seguro que par Peña sí lo vale. Pues el medio por antonomasia más importante de mundo globalizado, el Internet, lo cataloga como iletrado, aunque repito, no necesariamente es así.
Y por lo anterior dicho, es que Peña “desea” controlar lo que no se puede controlar: el Internet. Su propuesta de telecomunicaciones que ya será revisada por el Senado de México, tiene miles de sesgos autoritarios, pero sobre todo, deseos, y nada más que eso, de limitar la difusión de contenidos críticos.
Algunos puntos son:
Así que Peña Nieto se quiere “vengar” de aquellos que le hacen mofan, y no sólo de crítica vacua sino también de la crítica constructiva, como podría ser un reportaje periodístico.
Así que en este caso el juez será juzgado por el sentenciado. Obviamente la historia se impondrá, y no por que la sociedad mexicana reaccionará, sino por que la red de redes, el Internet es imposible de controlar, tal como lo expresa Manuel Castells.
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